Sobre la permanencia en el territorio español, a efectos de acreditar la continuidad de residencia para solicitar la nacionalidad, el criterio adoptado hasta 2019 era el de que el extranjero debía acreditar que no se había ausentado por un período igual o superior a seis meses del territorio español, contando todas las salidas durante el periodo de residencia de 10 años. Para el resto de supuestos, en los que el período de residencia exigido es de 5, 2 o 1 año, las ausencias no podían superar, considerando la suma de las salidas, los 3 meses. 

Actualmente, las salidas ya no se suman. De manera que para cumplir el requisito de la permanencia continuada en España no debemos tener ninguna salida superior a seis meses. Es decir, en el plazo de 10 años de residencia exigido podemos tener ausencias superiores a los seis meses, siempre y cuando no sean en un mismo viaje. En pocas palabras, podemos tener dos o más ausencias de 5 meses, que no será denegada nuestra nacionalidad, pero no podemos tener una ausencia igual o superior a los 6 meses. 

Y en los demás supuestos en los que el plazo de residencia exigido es reducido, como es el caso por ejemplo de los extranjeros nacionales de los países Iberoamericanos (Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, El Salvador, Brasil, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Puerto Rico, República Dominicana, Uruguay, Venezuela), Andorra, Filipinas, Guinea Ecuatorial o Portugal, ninguna de las salidas podrá superar a los 3 meses.